Crítica de Rounders (1998)


Hace poco me animé haber mi primera película de poker y me remonte más de 10 años atrás y me tope con este peliculón, con un reparto de lujo entre los que destaca dos jovenes que vemos en la fotografía como son Matt Daemon y Edward Norton, y muchas caras conocidas de Hollywood.

El protagonista de Rounders es Mike McDermott (Matt Damon) como un jugador de poker, que además es un estudiante de derecho y trata de pagarse su estudios jugando al poker en locales clandestinos, hasta que en una partida pierde los estribos y pierde todo su dinero ahorrado. La novia de Mike (Gretchen Mol) trata de sacarlo del mundo de las partidas de poker y ayudarlo a recomponerlo tratando de que tenga un trabajo normal y centrase su cabeza en la carrera de derecho. Todo va bien y se mantiene alejado de las partidas hasta que su amigo Les apodado “Gusano” (Edward Norton) sale de la cárcel. Después de esto comienza una aventura intensa en el que se ve envuelto Mike sin querer al tratar de ayudar a su amigo a sacarlo del lío que se metió con unos mafiosos antes de entrar a la cárcel.

El poker como argumento para una película que tiene un guión bastante cuidado y buen reparto hace que pases un magnífico rato.

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